Boletín Mirada Demográfica
Boletín Mensual de la Comunidad de Mirada Demográfica. Explorando las dinámicas cambiantes de la población en Puerto Rico y el mundo.
Septiembre 2024
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Contenido
El artículo analiza la vulnerabilidad social en Puerto Rico con las Estimaciones de Resiliencia Comunitaria de 2022, revelando que la mayoría de la población tiene vulnerabilidad, dificultando su recuperación ante desastres. Se destacan desafíos y oportunidades para la planificación de políticas y gestión de recursos para mejorar la resiliencia comunitaria.
El artículo de Judith Rodríguez Figueroa examina los desafíos demográficos que enfrenta Puerto Rico, incluyendo la alarmante pérdida de población, el envejecimiento de la sociedad y la emigración de jóvenes. Se destacan la necesidad de políticas proactivas para revertir esta tendencia, fomentar la estabilidad familiar y asegurar un futuro sostenible para la isla.
Resaltamos el cambio en las actitudes de los jóvenes adultos hacia la paternidad y maternidad, con un 23% citando preocupaciones económicas y un 40% priorizando la libertad financiera, lo que refleja una disminución en las tasas de fecundidad con implicaciones para políticas públicas y sostenibilidad social.
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Vulnerabilidad Social en Puerto Rico 2022: Retos y Oportunidades para Gobiernos Estatales y Municipales
Por: Judith Rodríguez Figueroa, demógrafa,
Catedrática jubilada, Recinto de Ciencias Médicas, Universidad de Puerto Rico
En mayo de 2024, la Oficina del Censo de los Estados Unidos publicó resultados sobre Puerto Rico y sus municipios relacionados con las Estimaciones de Resiliencia Comunitaria (Community Resilience Estimates - CRE). Estas estimaciones ofrecen una medición accesible de la capacidad de una comunidad para soportar y recuperarse de factores estresantes y desastres externos, como huracanes y otros eventos peligrosos.
Elementos en la Construcción de las Estimaciones de Resiliencia Comunitaria
Para desarrollar las estimaciones de resiliencia comunitaria, se utilizan diez indicadores publicados por la Oficina del Censo, que forman parte de los datos de la Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico (ESCPR).
Los indicadores son:

1

Condición de pobreza

2

Estado de discapacidad

3

Número de cuidadores en el hogar

4

Hacinamiento a nivel de los hogares

5

Acceso a vehículos de motor

6

Presencia de internet de banda ancha

7

Empleo

8

Educación

9

Edad

10

Seguro de salud
Importancia de las Estimaciones de Resiliencia Comunitaria
La existencia de este tipo de herramienta que mide de manera resumida la vulnerabilidad social de los residentes de Puerto Rico, así como a nivel de sus 78 municipios y otras unidades censales, resulta invaluable. Contar con este instrumento estadístico durante las etapas de planificación y prestación de servicios en momentos de crisis facilita un uso más eficiente de los limitados recursos económicos con los que lidiamos en la mayoría de los gobiernos municipales.
En la actualidad, Puerto Rico enfrenta serios problemas con los servicios de electricidad y el suministro de agua potable, que han aumentado la vulnerabilidad social de amplios sectores de la población. Estos problemas han sido ampliamente documentados por los medios de comunicación. Sin duda, hay cientos de miles de hogares que están experimentando lo que muchos han catalogado como una crisis energética sin precedentes, lo que deriva en una situación de alta vulnerabilidad social con todas sus implicaciones.
Presentación de Datos de Resiliencia Comunitaria
En el informe mencionado (mayo 2024), los datos se presentan para varias áreas geográficas censales. Para este análisis, utilizaremos los datos totales de Puerto Rico y sus municipios. Los datos sobre vulnerabilidad social corresponden a los residentes en cada una de las áreas geográficas consideradas, presentándose en tres categorías:
1
Sin ningún indicador de vulnerabilidad social (0).
2
Con uno o dos elementos de alta vulnerabilidad social.
3
Con tres o más elementos de vulnerabilidad social.
Datos de Vulnerabilidad Social en Puerto Rico
Para 2022, excluyendo instalaciones correccionales, asilos, centros de cuidados de adultos mayores, instalaciones para menores y dormitorios universitarios, un 16.32% del total de 3,208,230 habitantes fue clasificado por la Oficina del Censo sin ningún elemento de vulnerabilidad social. Esto significa que 16 de cada 100 habitantes no enfrentan vulnerabilidad social. Sin embargo, un 83.68% presenta al menos un elemento de vulnerabilidad social que afectará su capacidad de recuperación ante un evento catastrófico. El 41.0% tenía uno o dos elementos de vulnerabilidad social, y un 42.6% contaba con tres o más. Así, para 2022, 43 de cada 100 residentes de Puerto Rico registraron tener tres o más elementos de vulnerabilidad social.
Elementos de vulnerabilidad social en Puerto Rico 2019 vs 2022
Fuente: Oficina del Censo, Community Resilience Estimates for Puerto Rico 2022
Comparación de Datos: 2019 vs. 2022
Los datos sobre vulnerabilidad social muestran que el 2022 fue un año más benévolo para Puerto Rico en comparación con 2019. Se registró una reducción del 3.40% en la categoría de tres o más elementos presentes. Además, la cifra de personas sin ningún tipo de vulnerabilidad social aumentó del 14.71% en 2019 al 16.32% en 2022.
Vulnerabilidad por municipio
A continuación, se presenta la herramienta donde se puede ver los elementos de vulnerabilidad para cada municipio de Puerto Rico.

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Fuente: Oficina del Censo, Community Resilience Estimates for Puerto Rico 2022

Sin elementos de vulnerabilidad
Guaynabo (23.8%) es el municipio que presenta el mayor porcentaje de población sin elementos de vulnerabilidad social, mientras que Las Marías (7.8%) registra el porcentaje más bajo de personas sin elementos de vulnerabilidad. Una cuarta parte de la población de Guaynabo no muestra ningún elemento de vulnerabilidad social.
Con la excepción de los municipios de Gurabo y Las Piedras, el resto de los primeros 10 municipios con mayor cantidad de personas sin ningún tipo de elemento de vulnerabilidad presente se ubican en la parte norte de la isla, en una línea recta que va de este a oeste, desde Carolina hasta Dorado. Al menos una quinta parte de los residentes de estos municipios no enfrenta dificultades sociales al lidiar con la llegada de un huracán u otro desastre.
En contraste, los residentes de los 10 municipios con los registros más bajos pueden experimentar un mayor grado de dificultad social. La mayoría de estos pueblos se encuentra en la parte sur del país, mientras que Las Marías, Jayuya y Utuado están en la zona central y montañosa de la isla. Vieques, por su parte, es la más grande de las dos islas municipios del archipiélago puertorriqueño. La diferencia entre el porcentaje de personas sin ningún tipo de elementos presentes entre Guaynabo (23.8%) y Las Marías (7.8%) es de 16 puntos porcentuales.
Tres o más elementos de vulnerabilidad
Un total de siete municipios, a saber: Guánica, Lajas, Las Marías, Maunabo, Quebradillas, Utuado y Vieques, tienen registros que indican que más del 50% de sus habitantes posee al menos tres elementos de vulnerabilidad social, lo que limita su capacidad para afrontar desastres.
En Guánica, que experimentó serios daños en sus infraestructuras a causa de los terremotos de 2020, el 58.1% de sus habitantes muestra al menos tres factores de vulnerabilidad social, mientras que un 32.1% presenta uno o dos. En total, casi la totalidad de la población, es decir, un 90.2%, enfrenta dificultades que podrían obstaculizar su capacidad de recuperarse ante desastres.
La diferencia entre los municipios con mayores y menores registros de treo o más elementos de vulnerabilidad social muestra una marcada brecha entre sus índices. Guánica, que obtuvo el mayor registro de vulnerabilidad social, y Toa Alta, que obtuvo el más bajo, ilustran las marcadas desigualdades económicas y sociales en Puerto Rico. Aunque el país tiene un tamaño relativamente pequeño en comparación con el resto de las islas que conforman las Antillas Mayores, las diferencias en los índices de vulnerabilidad social a través de los 78 municipios son significativas. Sobre todo, entre los pueblos cercanos a San Juan, ciudad capital, y los más distantes a este. San Juan ha sido por muchos años el principal centro económico, brindando de esta manera grandes oportunidades de crecimiento a los municipios aledaños.
Conclusiones
El Índice de Vulnerabilidad Social es una herramienta esencial para entender y abordar las debilidades de las comunidades puertorriqueñas frente a desastres naturales y otras crisis. Este índice permite a las autoridades identificar áreas que requieren intervención prioritaria, optimizando así la utilización de recursos limitados.
Beneficios de la Utilización del Índice de Vulnerabilidad:
Mejoras en la Planificación de Políticas
Proporciona datos precisos que apoyan la creación de políticas públicas más informadas y efectivas.
Asignación Eficiente de Recursos
Facilita la distribución de recursos en las áreas con mayor necesidad, asegurando respuestas eficaces ante crisis inmediatas.
Promoción de la Resiliencia Comunitaria
Ayuda a identificar comunidades que necesitan fortalecerse para mejorar su capacidad de respuesta ante desastres
Integración de Organismos
Fomenta la colaboración entre diferentes ramas del gobierno y organizaciones no gubernamentales, promoviendo un enfoque integrado ante la vulnerabilidad social.
Aumento de la Conciencia Pública
Contribuye a crear conciencia sobre los problemas de vulnerabilidad social, impulsando la educación y la participación ciudadana en soluciones.

La implementación y el aprovechamiento adecuado del Índice de Vulnerabilidad Social son fundamentales para fortalecer el tejido social de Puerto Rico y mejorar la resiliencia de sus comunidades ante futuros desafíos.
Próximos eventos de la Comunidad de Mirada Demográfica Premium

1

Webinar: La importancia de la demografía en la política
Tue, Oct 22
6:30-7:30p (GMT-4)

2

Webinar: Visualización de datos con Flourish
Tue, Nov 19
6:30-7:30p (GMT-4)
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Desafíos y Soluciones: El Futuro de la Población de Puerto Rico ante la Emigración
Por: Judith Rodríguez Figueroa, demógrafa,
Catedrática jubilada, Recinto de Ciencias Médicas, Universidad de Puerto Rico
La situación demográfica de Puerto Rico en el siglo XXI presenta una serie de desafíos críticos que amenazan su viabilidad social y económica. Desde el año 2000, la Isla ha experimentado una pérdida poblacional alarmante de aproximadamente el 20%. Este fenómeno se ha visto acentuado por la combinación de una baja tasa de natalidad y una emigración significativa, especialmente entre los jóvenes en edades productivas y reproductivas. A tales fines, exploraremos algunos de los retos y opciones disponibles para revertir esta tendencia, enfatizando la necesidad de políticas estructurales y proactivas que busquen mantener un equilibrio demográfico sostenible.
Comportamiento Demográfico de la Población de Puerto Rico (2000-2024)
Desde el año 2000, Puerto Rico ha experimentado una notable disminución en su población. Según proyecciones demográficas, se estima que, para finales de 2024, la población podría caer a cerca de tres millones, de acuerdo con información proporcionada por la International Data Base del Negociado del Censo de los Estados Unidos. Este declive no solo afecta la cantidad de personas en la Isla, sino que también impacta la estructura de edad, con un aumento significativo en la proporción de personas mayores de 65 años.
  • Disminución de la Población Joven: La reducción en la cifra de nacimientos vivos ha sido notable, con una caída del 70% en la tasa de nacimientos desde 2000, lo que dificultará la sustitución generacional.
  • Aumento de Personas Mayores: Se espera que para 2050, la mediana de edad de la población alcance los 52.9 años, creando una mayor necesidad de servicios geriátricos y cuidados de salud.
Emigración y Estructura Familiar
La emigración de puertorriqueños hacia los Estados Unidos ha sido un fenómeno persistente. Aproximadamente 1.8 millones de puertorriqueños han emigrado hacia los Estados Unidos durante el transcurso de los años del 2010 a 2023 según los datos de la Encuesta Sobre la Comunidad de Estados Unidos 2023. Esto ha tenido repercusiones en la estructura familiar:
  • Desintegración Familiar: La salida de miembros clave en la familia puede llevar a una disminución en el apoyo emocional y económico para quienes permanecen en la isla.
  • Carga de Cuidados: La emigración de cuidadores primarios crea una brecha en la atención necesaria para otros miembros de la familia.
Proyecciones para el Período 2030-2050
Sin intervención política o programática, las proyecciones demográficas son preocupantes. Se espera que la población descienda a 2.8 millones en 2030 y a 2.2 millones en 2050. Este escenario implica:
  • Aumento en la Tasa de Dependencia: La Tasa de Dependencia de personas mayores (65 años o más), llamada pasiva, podría alcanzar aproximadamente el 60%. Mientras que la Tasa de Dependencia de la niñez (0-14 años), conocida como dependencia activa, se mantendrá en niveles estables cerca del 20%.
  • Desafíos Económicos: La disminución de la fuerza laboral activa puede contribuir a un estancamiento económico, aumentando la vulnerabilidad económica del archipiélago puertorriqueño.
Envejecimiento de la Población y sus Implicaciones para los Servicios de Salud
Aumento en la Demanda de Atención Médica
El envejecimiento de la población conlleva un aumento considerable en la demanda de atención médica. Por lo general, los adultos mayores padecen múltiples condiciones crónicas (comorbilidad) que requieren atención médica frecuente. Esto plantea varios desafíos:
  • Recursos Saturados: La capacidad de los sistemas de salud para atender a una población envejecida puede verse afectada debido a la insuficiencia de recursos adecuados.
  • Necesidad de Servicios Geriátricos: Surge una creciente demanda de atención especializada para la población mayor, que incluye servicios como rehabilitación y cuidados paliativos, entre otros.
  • Continuidad de Cuidados: Es fundamental implementar sistemas que aseguren que, después de una hospitalización, los ancianos reciban la atención adecuada.
Implicaciones para la Ayuda en el Hogar
El aumento de personas mayores en la población requerirá también un incremento en los servicios de cuidado a domicilio:
  • Cuidado Domiciliario: Muchos adultos mayores prefieren recibir atención en sus hogares, lo que aumenta la necesidad de servicios de ayuda en el hogar.
  • Programas de Entrenamiento: Es esencial formar a quienes cuidan de los adultos mayores en el cuidado de condiciones de salud específicas y en proporcionar apoyo emocional.
Oportunidades para Revertir la Emigración
A pesar de los desafíos que enfrenta la población de Puerto Rico, existen oportunidades para revertir la emigración:
  1. Desarrollo Económico Sostenible: Incentivar la creación de empleos de calidad en la Isla puede mejorar la oferta de trabajo y así disminuir la emigración.
  1. Incentivos para Jóvenes: La implementación de programas de apoyo para jóvenes profesionales, como prácticas y subvenciones para pequeñas empresas, puede facilitar su permanencia.
  1. Mejoras en la Calidad de Vida: Invertir en infraestructura social, incluidos servicios de salud y educación, puede hacer de Puerto Rico un lugar más atractivo.
  1. Programas de Retorno: Fomentar iniciativas para que los puertorriqueños que han emigrado consideren regresar, ofreciendo incentivos económicos para su readaptación.
  1. Participación Comunitaria: Fomentar la identidad y cohesión cultural a través de programas que involucren a la comunidad puede ayudar a estabilizar la población.
Políticas Públicas y Planificación
Para abordar efectivamente la crisis demográfica, es esencial que las autoridades implementen políticas que respondan a las complejidades del envejecimiento y la emigración, incluyendo:
  • Políticas de Inmigración: Promover la inmigración de puertorriqueños desde el exterior y de otros potenciales migrantes.
  • Iniciar Diálogos Efectivos: Crear un consenso social sobre la necesidad de abordar estos problemas demográficos de manera urgente e integrada.
Conclusión
La situación demográfica actual de Puerto Rico, caracterizada por una combinación adversa de un acelerado envejecimiento de la población debido a la llegada de los “baby boomers” a edades avanzadas y un balance neto emigratorio, plantea retos significativos para el presente y los años futuros. No obstante, también presenta oportunidades clave para invertir en el desarrollo sostenible y estratégico de la isla. La implementación de programas que fomenten la estabilidad y el crecimiento poblacional es esencial para combatir la emigración y preservar la riqueza cultural de Puerto Rico. Para ello, se requiere un compromiso político y social que aborde la crisis desde sus raíces, fortaleciendo la familia como unidad fundamental de la sociedad y asegurando un futuro próspero para todos los puertorriqueños.
Gráfica destacada del mes
Este mes queremos resaltar la visualización que creamos para mostrar el incremento en la emigración neta, el cual ocurre por primera vez en cinco años.
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Libertad Financiera vs. Ser Padres: Las Nuevas Prioridades de los Jóvenes Adultos
Por: Raúl Figueroa Rodríguez, Consultor en Demografía
La reciente encuesta de MassMutual sobre tendencias de natalidad entre jóvenes adultos en Estados Unidos revela un cambio significativo en las actitudes hacia la paternidad y maternidad, con implicaciones importantes para la demografía y las políticas públicas. El estudio muestra que casi un cuarto de los millennials y la Generación Z que no tienen hijos no planean tenerlos, principalmente debido a preocupaciones financieras.
Los datos indican que el 23% de los jóvenes sin hijos citan razones económicas para no planear ser padres. Además, el 31% atribuye su decisión al estado actual del mundo social y político. Más revelador aún, más del 40% de los encuestados afirmó que no podían tener hijos a costa de su libertad financiera. Estos hallazgos se producen en un contexto de disminución continua de la tasa de fecundidad en EE.UU., con una caída del 3% en la tasa de fecundidad general entre 2022 y 2023, según datos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).
Este cambio en las actitudes hacia la paternidad indica una tendencia más amplia que se ha observado en los últimos años. Según una encuesta del Pew Research Center realizada en julio de 2023, casi el 50% de los adultos menores de 50 años que no tienen hijos es poco probable que se conviertan en padres, lo que representa un aumento de 10 puntos porcentuales desde 2018. Estos datos sugieren un cambio generacional notable en las prioridades y expectativas de vida.
Desde una perspectiva demográfica, estas tendencias tienen implicaciones profundas. El profesor Jesús Fernández-Villaverde de la Universidad de Pennsylvania advierte que, a las tasas actuales, la población mundial alcanzará su punto máximo en unos 30 años antes de comenzar a disminuir. Este cambio demográfico sin precedentes podría tener consecuencias de gran alcance para la economía, los sistemas de seguridad social y la infraestructura social.
Estos hallazgos destacan la importancia de revisar las políticas de población y los sistemas de apoyo social. Las próximas estrategias deben considerar no solo los aspectos económicos de la crianza de los hijos, sino también las preocupaciones más amplias sobre la estabilidad social y política que afectan las decisiones de fecundidad de las generaciones más jóvenes. Asimismo, será esencial implementar políticas que promuevan entornos en los que las personas se sientan apoyadas y empoderadas para tener hijos si así lo desean.
En última instancia, la tendencia hacia una menor fecundidad plantea preguntas cruciales sobre la sostenibilidad de los actuales sistemas económicos y sociales. A medida que las sociedades se adaptan a estas nuevas realidades demográficas, será fundamental adoptar un enfoque integral que equilibre las preocupaciones individuales con las necesidades sociales más amplias. El desafío para investigadores y responsables de política pública será gestionar este cambio demográfico sin precedentes de manera que se apoyen tanto las decisiones individuales como la estabilidad social a largo plazo.